Corleone



Una historia de Sicilia


Los protagonistas se preparan para viajar a Sicilia. Tienen ciertos temores sobre el recibimiento por lo que llevan las armas necesarias. De F. Marion Crawford, Corleone. Una historia de Sicilia


… —Hagas lo que hagas, muchacho —dijo, sacudiendo enérgicamente su vieja cabeza nevada —no te cases con una chica siciliana.
El consejo fue tan inesperado que Orsino se puso nervioso, y luego se echó a reír, mientras tomaba la mano de su abuelo. Era extrañamente suave, como lo son las manos de los hombres muy viejos, transmitía calor y no era tan débil como podría haberse esperado.
—Y si te metes en problemas allá abajo —dijo el jefe de la casa, que había conocido Sicilia setenta años antes —dispara primero. Nunca esperes a que te disparen.
—No es probable que haya muchos disparos hoy en día —se rió Sant 'Ilario.
—Eso no hace que mi consejo sea malo, ¿verdad? —preguntó el viejo Saracinesca, volviéndose hacia su hijo, ya que la menor contradicción aún despertaba su enojo al instante
— ¡Oh no! —respondió Giovanni —. Es un buen consejo.

—Por supuesto que sí —gruñó el viejo caballero, descontento —. Nunca le di a nadie un mal consejo en mi vida. Pero ustedes, muchachos, siempre me están contradiciendo.
Giovanni sonrió tristemente. No estaba en la naturaleza de las cosas que los hombres mayores de noventa años vivieran mucho más tiempo, pero él sentía la ruptura en la vida de la casa que algún día causaría la muerte del anciano, cuando la gran vitalidad se agotara por fin...
A última hora de la tarde se puso en marcha el vapor que los llevaría a Messina, un bote anticuado e incómodo, lleno de gente de todo tipo, ya que el barco debía dirigirse a Malta al día siguiente. En la mala cena en la tenue cabina las mesas estaban llenas, y muchas de las personas hablaban en el dialecto maltes, que es un asombrosa mescla de italiano y árabe, perfectamente incomprensible tanto para los árabes como para los italianos. Miraban a San Giacinto porque era un gigante, y evidentemente hablaban de él en su propio idioma, lo que irritó a Orsino, aunque el hombre grande parecía perfectamente indiferente. Ninguno de los dos se molestó en hablar y terminaron su abominable cena en silencio y fueron a fumar a cubierta.
Orsino se inclinó sobre la barandilla y contempló anhelante las montañas próximas, detrás de las cuales se alzaba la luna llena. No era sentimental, porque los hombres italianos rara vez lo son, pero como todos sus compatriotas estaba vivo a las sensuales sugerencias de la naturaleza en ciertos momentos, y la tierra oscura, la luna ascendente, la ondulación brillante del agua y la brisa en la cara, le trajeron a Vittoria más vívidamente que nunca a su mente. Levantó la vista hacia San Giacinto, e incluso las facciones macizas y sombrías de este último parecían suavizarse con la suave luz y el encanto del mar del sur. Inconscientemente, estaba más atraído por el hombre de su propia sangre, después de ser empujado por la multitud de pasajeros dudosos que llenaban el vapor… (Traducción propia de Corleone. A Tale of Sicily, de F. Marion Crawford )
Bomb damage, Malta, 1942
Bomb damage, Malta, 1942

Para saber
Malta ganó su independencia del Reino Unido en 1964. El país se convirtió en república en 1974, fue admitido por Naciones Unidas en 1964 y por la Unión Europea en 2004. Durante la Segunda Guerra Mundial Malta jugó un importante rol para los aliados. Malta  fue bombardeada por las fuerzas aéreas de Italia y Alemania. Fue usada por los británicos para lanzar ataques a la armada italiana y tenía una base de submarinos. También fue usada como puerto de escucha, interceptando mensajes de radio alemanes. El rey Jorge VI distinguió a Malta en 1942 por su bravura en la Segunda Guerra Mundial.

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Corleone, a Tale of Sicily, excerpts from chapters 6 and 8

De la web
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