Observo



El relator recuerda sus primeros años: mamá y Peggotty, la casa, los animales, los olores, es como que todo hubiera quedado fijado en la memoria de manera indeleble. ¿Y quién es esta Peggotty? Al final una aclaración sobre… Peggotty. Párrafos en castellano del clásico de Charles Dickens, David Copperfield.

Los primeros objetos que asumen una presencia distintiva delante de mí, al mirar hacia atrás, a la distancia de mi infancia, son mi madre, con su hermoso cabello y su forma juvenil, y Peggotty, sin forma alguna, y ojos tan oscuros que parecían oscurecer el vecindario entero en su cara, y las mejillas y los brazos tan duros y rojos que me preguntaba si los pájaros no la picoteaban en lugar de las manzanas.
Creo que puedo recordar a estas dos a una pequeña distancia, empequeñecidas a mi vista al agacharse o arrodillarse en el suelo, y yo caminando inseguro de una a otra. Tengo una impresión en mi mente que no puedo distinguir del recuerdo real, del tacto del dedo índice de Peggotty que solía extenderlo, y de ser áspero por la costura, como un rallador de nuez moscada de bolsillo.
Esto puede ser fantasía, aunque creo que el recuerdo de la mayoría de nosotros puede ir más lejos en el tiempo de lo que muchos de nosotros suponemos. Así como creo que el poder de observación en los niños muy pequeños es maravilloso por su cercanía y precisión. De hecho, creo que la mayoría de los hombres que son notables en este aspecto, puede decir con mayor propiedad que no han perdido la facultad, en lugar de haberla adquirido. Más bien, como generalmente observo a tales hombres que conservan cierta frescura, y gentileza, y capacidad de ser complacidos, que es también una herencia que han conservado desde su niñez.

Es posible que me asombre de que estoy "dando vueltas" al detenerme para decir esto, pero que esto me lleva a comentar que saco estas conclusiones, en parte sobre mi propia experiencia de mí mismo. Y si de cualquier cosa puedo dejar constancia en esta narración es que era un niño de observación cercana, o que como hombre tengo un fuerte recuerdo de mi infancia, indudablemente reclamo estas dos características.
Mirando hacia atrás, como estaba diciendo, en el lejano espacio de mi infancia, los primeros objetos que puedo recordar, como destacándose por sí mismos de una confusión de cosas, son mi madre y Peggotty. ¿Qué más recuerdo? Déjame ver.
Sale de la nube, nuestra casa, no es nueva para mí, pero muy familiar, en su primer recuerdo. En la planta baja está la cocina de Peggotty, que se abre en un patio trasero. Con una casa de palomas en un poste, en el centro, sin palomas; Una gran perrera en un rincón, sin perro. Y una cantidad de aves que me parecen terriblemente altas, caminando de un modo amenazador y feroz. Hay un gallo que se sube a un poste a cacarear, y parece notarme en particular mientras lo miro a través de la ventana de la cocina, que me hace temblar, que es tan feroz. De los gansos afuera de la puerta lateral que vienen a zancadas tras de mí con sus largos cuellos estirados cuando voy por ese camino, sueño de noche: como un hombre rodeado de bestias salvajes podría soñar con leones.
He aquí un pasaje largo, ¡qué perspectiva tan enorme hago!, que va de la cocina de Peggotty a la puerta principal. Un oscuro almacén se abre hacia fuera de él, y ése es un lugar a funcionar más allá de la noche. Porque no sé qué puede haber entre esas tinas, frascos y cofres de té viejos, cuando no hay nadie allí con una luz que arde ligeramente, dejando salir un aire mohoso de la puerta, en el que hay olor a jabón, encurtidos, pimienta, velas y café, todo a un solo olfateo. Luego están los dos salones: el salón en el que nos sentamos de noche, mi madre y yo y Peggotty, porque Peggotty es nuestra compañera, cuando su trabajo está hecho y estamos solos, y la mejor sala donde nos sentamos el domingo. Grandiosa, pero no tan cómoda. Hay algo de un aire triste en esa habitación para mí, porque Peggotty me ha dicho, no sé cuándo, pero aparentemente hace años, sobre el funeral de mi padre, y la compañía con sus capas negras. Un domingo por la noche mi madre nos lee, a Peggotty y a, cómo Lázaro fue resucitado de entre los muertos. Y estoy tan asustado que después me sacan de la cama, y ​​me muestran el silencioso cementerio desde la ventana del dormitorio, con los muertos todos en sus tumbas en reposo, debajo de la solemne luna... (I Observe, Ch. 2, David Copperfield, by Charles Dickens)
Para saber
Peggotty: Clara Peggotty es simplemente llamada Peggotty para no confundirla con la madre de David Copperfield, quien también se llama Clara. Peggotty es el ama de llaves de la familia y cumple un papel importante en la crianza de David. Al principio de la novela la tía de David, Betsey, rechaza el apellido Peggotty, como si fuera un nombre, por pagano: — ¡Peggotty! —repitió Betsey con cierta indignación —. ¿Quieres decir que un ser humano fue a la iglesia cristiana y se puso el nombre Peggotty?
De acuerdo a Kabalarians el nombre Peggotty contribuye con sensibilidad, creatividad, e idealismo a su naturaleza, que pueden ser expresados de muchas maneras en la literatura o el arte. Desea harmonía y refinamiento en su medio. Aunque rápido e intuitivo en reconocer los pensamientos del otro, experimenta una falta de expresión verbal al comunicarse. Amable pero tímido, aparece calmado pero sufre internamente de tensión nerviosa. Como resultado de esto experimenta depresión.
De la web
Fuentes
Peggotty, Wikipedia.
Kabalarians, Is the name of Peggotty helping or hurting you?