Un
escándalo, de Anton
Chekhov, fue publicada en 1917 en el libro de cuentos The Lady With The Dog and Other Stories
Mashenka Pavletsky, una
joven que acababa de terminar sus estudios en una escuela privada, retornaba de
una caminata a la casa de los Kushkins, con quienes estaba viviendo como
gobernanta, encontró la casa en un terrible alboroto. Mihailo, el portero quién
le abrió la puerta, estaba nervioso y rojo como un cangrejo.
Gritos se escuchaban
desde la parte de arriba.
“Madam Kushkin está en
una crisis, o ha peleado con su esposo”, pensó Mashenka.
En el hall y en el
corredor encontró las sirvientas. Una de ellas estaba llorando. Luego Mashenka
vio, saliendo de su cuarto, al dueño de casa en persona, Nikolay Sergeitch, un
pequeño hombre con una cara fofa y su calvicie, aunque no era viejo. Estaba
rojo y temblaba en extremo. Pasó al lado de la gobernanta sin darse cuenta de
ella, y levantando sus brazos exclamó:
— ¡Qué horrible! ¡Qué
poco tacto! ¡Qué estúpido! ¡Qué bárbaro! ¡Abominable!