Libre pensamiento

En Libre pensamiento… Bertrand Russell sostiene que el libre pensamiento no existe en ninguna sociedad. Buscamos qué es Cristadelfiano y Muggletoniano. De Libre pensamiento y propaganda oficial, de Bertrand Russel

… El primer incidente viene de muy temprana edad en mi vida. Mi papá era un libre pensador y murió cuando yo tenía solo tres años. Deseoso que fuera criado sin supersticiones, nombró a dos libre pensadores como mis guardianes. Las cortes, sin embargo, omitieron su voluntad y me hicieron educar en la fe cristiana. Si él hubiera instruido que yo fuera educado Cristadelfiano, o Muggletoniano, o Adventista, las cortes no hubieran objetado. Un padre tiende derecho a ordenar que cualquier superstición sea instalada en la mente de su hijo, pero no puede decidir que sea libre de superstición.
El Segundo incidente ocurrió en el año 1910. En aquella época quería ser parlamentario liberal y los Whips me recomendaron en cierta circunscripción. Me dirigí a la Asociación Liberal, que se expresó favorablemente, y mi adopción parecía un hecho. Pero al verme cuestionado por un pequeño grupo interno, yo admití que era agnóstico. Preguntaron si ello saldría a la luz. Les dije que probablemente si. Me preguntaron si iría a misa ocasionalmente y contesté que no. Consecuentemente ellos eligieron otro candidato, que fue votado, ha estado en el Parlamento desde entonces, y es otro miembro del gobierno presente.

El tercer incidente ocurrió inmediatamente después. Fui invitado al Trinity College, Cambridge, para ser profesor, pero no miembro. La diferencia no es pecuniaria. El miembro tiene una vos en el gobierno de la universidad, y no puede ser separado durante el término de su mandato excepto por grave inmoralidad. La principal razón por la que no me ofrecieron la membresía fue que el partido clerical no deseaba adicionar el voto anticlerical. El resultado fue que ellos fueron capaces de despedirme en 1916, cuando no les gustó mi opinión sobre la guerra. Si hubiera estado dependiendo de mi profesorado, hubiera muerto de hambre.
moncure conway
Moncure Conway
Estos tres incidentes ilustran diferentes tipos de desventajas relacionadas a los libres pensadores aún en la Inglaterra moderna.  Cualquier otro libre pensador puede mostrar incidentes similares de su propia experiencia, y tal vez de carácter mucho más serios. El resultado es que la gente que no es de dinero no se atreve a ser franco sobre sus creencias religiosas.
No es, por supuesto, solo o principalmente relacionado a la religión que hay una falta de libertad. La creencia en el comunismo o en el amor libre perjudica al hombre mucho más que el agnosticismo. No es solo una desventaja tener estos puntos de vista, sino que es mucho más difícil obtener publicidad para los argumentos a favor. De otro lado, en Rusia las ventajas y desventajas son exactamente las opuestas: el confort y el poder son obtenidos al profesar el ateísmo, comunismo y el amor libre, y no existe casi oportunidad para hacer propaganda contra esto. El resultado es que en Rusia un grupo de fanáticos siente absoluta certeza sobre un grupo de proposiciones dudosas, mientras que en el resto del mundo otro grupo de fanáticos siente igualmente seguridad sobre un grupo diametralmente opuesto de proposiciones dudosas. De tal situación la guerra, amargura y persecución inevitablemente resultan en ambos bandos.
William James solía predicar la “voluntad de creer.” Por mi parte me gustaría predicar la “voluntad de dudar.” Ninguna de nuestras creencias son completamente ciertas, todas tienen al menos una penumbra de vaguedad y error. Los métodos de aumentar los grados de verdad en nuestras creencias son conocidos. Consisten en escuchar todas las partes, tratando de medir los datos relevantes, controlando nuestros prejuicios discutiendo con la gente que tiene el prejuicio contrario, y cultivando una facilidad para descartar cualquier hipótesis que ha probado inadecuada. Estos métodos son practicados en la ciencia, y han construido el cuerpo del conocimiento científico. Cada hombre de ciencia cuya mirada es realmente científica está listo para admitir que lo que pasa por sabiduría científica en el momento requerirá correcciones con el progreso de los descubrimientos. En la ciencia, al aproximarse al conocimiento genuino, la actitud del hombre es tentativa y llena de dudas.
En religión y política, al contrario, aunque no hay nada que se aproxima al conocimiento científico, todos consideran de rigor tener una opinión dogmática, para ser respaldada por el hambre, la prisión y la guerra, y para ser cuidadosamente resguardada de la competencia argumentativa con cualquier otra opinión diferente. Si los hombres pudieran ser educados en un marco agnóstico mental sobre estos problemas, el noventa por ciento de los males del mundo serían curados. La guerra sería imposible, porque ambos bandos se darían cuenta que ambos bandos están equivocados. La persecución cesaría. La educación apuntaría a expandir la mente, no a limitarla. Los hombres serían elegidos para los trabajos por su capacidad y no porque halagaron los dogmas de los del poder de turno. Así lo racional solo duda. Si pudiera ser generada, sería suficiente para introducir el milenio.
Hemos tenido en años recientes un brillante ejemplo del temperamento científico en la teoría de la relatividad y su recepción por el mundo. Einstein, un pacifista alemán-suizo-judío, fue nombrado para una investigación por el gobierno alemán en los primeros días de la guerra. Sus predicciones fueron verificadas por una expedición inglesa que observó la eclipse de 1919, después del Armisticio. Su teoría es un problema para toda la física tradicional, tan dañina como Darwin para el Génesis. Sin embargo los físicos de todas partes han mostrado estar listos para aceptar su teoría tan pronto se supo que la evidencia estaba a su favor. Pero ninguno de ellos, y menos Einstein, dijo que había dicho la última palabra. No ha construido un monumental dogma infalible para durar por los siglos de los siglos. Hay dificultades que no ha podido resolver. Sus doctrinas tendrán que ser modificadas así como lo fueron las de Newton…  (Traducción del original de Libre pensamiento y propaganda oficial, de Bertrand Russell)

Para saber
Cristadelfianos: es un movimiento que se desarrolló en El Reino Unido y Estados Unidos en el siglo 19, basando sus creencias solo en la biblia. Difieren del resto de los cristianos en que rechazan la Trinidad y la inmortalidad del alma.
Muggletonianos: fueron un pequeño grupo de cristianos protestantes que empezaron en 1651. Sus creencias incluyen una hostilidad a la razón filosófica, un entendimiento de cómo trabaja el universo basado en  las escrituras y que Dios apareció directamente como Cristo.
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Bertrand Russel es un gran escritor y vale la pena seguirlo. A ver qué opinan con In Praise of Idleness: Como muchos de mi generación crecí con el dicho “Satán encuentra algo malo en las manos del flojo.” Siendo un chico de virtud he tratado de mantenerme ocupado, al menos hasta el presente. Pero aunque mi consciencia ha dominado mis acciones, mis opiniones se han vuelto revolucionarias…