Libros viejos y clásicos olvidados. Libros que tus
hijos no van a leer. Hasta tu mujer quiere hacerlos desaparecer y reemplazarlos
por arquitectura minimalista. Por eso los llamo los viejitos, o clásicos,
olvidados. Autores como Lin Yutang o Eugenia Marlitt.
Algunos veces el tener algún hobby, coleccionar
estampillas, carteles, o como en mi caso, tener libros viejos nos vuelve
candidatos a recibir retos y quejas de nuestras mujeres, que preferirían hacer
efectivo, dinero, toda esa cantidad de “basura” que acumula polvo, arañas, y
otras cosas menos elegantes. Pero así es la vida y nuestras sacrificadas
esposas deben lidiar con desvencijadas bibliotecas, libros olvidados, y
polvorientos, y hasta con revistas de 1940 en otro idioma, que no entienden, y
que no saben que tienen un valor “incalculable”.
A todo esto se suma la desgracia que a nuestros
hijos tampoco les gustan estos libros y no se acercan a ellos por nada del
mundo. Que se le va a hacer.
Hoy, limpiando y clasificando algunos viejos y
ajados libros, encontré algunos autores que había leído hace muchísimos años, y
otros que están allí porque sí. Muchos de ellos son grandes clásicos de la
literatura universal, en cambio otros me parece que morirán en mi biblioteca
sin mayores consecuencias.
Los libros en el tercer estante eran: