¿Cómo se puede ser tan salvaje de lanzar un ataque
sobre un pueblo desarmado, sin importar matar a mujeres, niños o ancianos?
¿Cómo se puede apoyar semejante crimen? ¿Cómo permanecer impasible ante tamaña
acción? Pues las
bestias nazis, junto a la complicidad del dictador Francisco Franco, lanzaron un ataque
aéreo sobre Guernica,
un pueblo en el norte de España que
fue destruido completamente. Los gobiernos occidentales miraron para otro lado,
a pesar de las denuncias en concreto.
Un periodista sud-africano, George Steer, fue el primero en denunciar tal atrocidad en el Times, de Londres, al describir el ataque de los bombarderos alemanes sobre Guernica.
En vocabulario buscamos plunge, clog, y dugout.