La bondad no se da porque sí



Ensayo de Rebecca West       

La bondad no es algo que viene en el interior de los hombres como un regalo que solo debe desenvolverse y ya, es algo más, de acuerdo a la escritora británica Rebecca West. Así lo señala en este ensayo, La bondad no se da porque sí. Al final un poco de Pogrom, un término que aparece varias veces en el texto…

Creo en la libertad. Siento que es necesario para la salud del mundo que todo hombre pueda decir y hacer lo que quiera y lo que está dentro de su poder, porque cada ser humano tiene una contribución única para hacer hacia nuestra comprensión de la vida, porque cada hombre es él mismo único. Su cuerpo y su mente son únicos, y sus circunstancias son únicas. Así que debe ser capaz de decirnos algo que no podría ser aprendido de ninguna otra fuente.
Ojalá creyera esto sólo cuando escribo sobre política, pero también lo creo en mi condición de mujer con una familia y amigos. No encuentro que haga la vida fácil, pero no es sólo una cuestión de dar a todos su lugar. Sucede que si dejas que un hombre diga y haga lo que desea, llega un momento en el que quiere decir o hacer algo que interfiere con la libertad de alguien más para decir o hacer lo que le gusta.

Por lo tanto, se entiende que veo como el principal problema de mi vida, el equilibrio de las libertades competitivas. Esto implica una serie de cálculos muy delicados, y nunca se puede dejar de hacerlos. Este principio tiene que aplicarse en las relaciones personales, y todo el mundo sabe que el principio a usar allí es el amor; Pero se necesita mucho talento para usar el amor con eficacia. El principio tiene que aplicarse también en las relaciones sociales, y allí la norma es la ley. Un sentido de las obligaciones mutuas que tienen que ser honradas, y un sistema legal confiable para intervenir cuando ese sentido fracasa.
Cuando era joven, no entendía ni la dificultad del amor ni la importancia de la ley. Crecí en un mundo de rebelión, y yo era una rebelde. Pensaba que los seres humanos eran naturalmente buenos y que sus relaciones personales estaban obligadas a funcionar bien y que la ley era una máquina torpe que trataba duramente a las personas, que dejarían de ofender tan pronto como nos deshiciéramos de la pobreza. Y todos estábamos seguros de que la naturaleza humana pronto sería perfecta.
Sí, recuerdo que cuando tenía unos once años, un visitante de mi madre que había estado en Rusia describió cómo un día había sido atrapado en medio de un pogrom, y había visto a los cosacos golpeando a los judíos en la calle. Y recuerdo haber escuchado y pensado:
 "No debo olvidar esto. La gente estará interesada en saber esto cuando sea vieja, porque por supuesto todo este tipo de cosas habrá desaparecido."
Se pueden imaginar lo que me ha impactado a mí y a mi generación ahora que ese tipo de cosas se ha convertido en algo común en muchas partes del mundo, y ese pogrom, aunque horrible de hecho, parece una cosa pequeña comparada a los horrores que millones han sufrido hoy.
Lviv pogrom, 1941
Lviv pogrom, 1941

… the Cossacks knouting the Jews in the street.

Horrores que fueron infligidos por seres humanos como yo. Ahora me doy cuenta de que lo que es bueno en esta tierra no sucede porque sí. Tiene que ser creado y mantenido por el esfuerzo del amor y por la sumisión al Estado de Derecho. Pero, ¿cómo podemos llegar a amar, siendo tan dados a la crueldad? ¿Cómo podemos preservar la ley de ser corrompida por nuestra corrupción, ya que es una institución humana? A medida que envejezco, encuentro cada vez más como una cuestión de experiencia real que hay un Dios, y sé que la religión ofrece una técnica para ponerse en contacto con Él, pero encuentro esa técnica muy difícil. Espero estar trabajando un camino a la verdad a través de mi escritura, pero también sé que debo escribir con pensamiento de Dios en mi mente para que tenga algún valor. No es fácil. De hecho, es mucho más difícil que ser un rebelde. Pero me recuerdo que si quería que la vida fuera fácil, debería haber nacido en un universo diferente. (Traducción propia de  Goodness Doesn’t Just Happen, de Rebecca West.)

Para saber
Un pogrom es un disturbio violento destinado a la masacre o persecución de un grupo étnico o religioso, particularmente contra los judíos. El término entró al inglés para describir los ataques en los siglos 19 y 20 contra los judíos en la Rusia imperial.
La palabra rusa pogrom fue registrada por primera vez en 1882 y significa destruir, demoler violentamente, hacer alboroto. Su significado literal es dañar.

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