Los Ojos más Azules

Frieda y su hermana vuelven del colegio. Las clases comienzan y reciben medias nuevas y aceite de bacalao. En las noches van con los mayores a recoger carbón que cae en las vías del tren. Los mayores no hablan con los chicos y si se enferman los tratan con frialdad. El Vickvaporú sirve para friccionar el pecho y un poco en la boca ayuda a tratar la gripe. Del clásico de Toni Morrison, Los Ojos más Azules.

Frieda cubre la ventana. Marcho a la cama, llena de culpa y autocompasión. Me acuesto con mi ropa interior, pero no me quito las medias porque está demasiado frío. Se necesita mucho tiempo para que mi cuerpo se caliente. Una vez que genero una silueta de calor no me atrevo a moverme. Nadie me habla o pregunta cómo me siento. En una o dos horas mi madre viene. Sus manos son grandes y ásperas, y cuando frota el ungüento Vicks en mi pecho estoy rígida con dolor. Ella lleva dos dedos llenos del ungüento  y masajea mi pecho hasta que estoy a punto de desfallecer. Justo cuando creo que voy a gritar recoge un poco del ungüento en el dedo índice y lo pone en mi boca, diciéndome que lo trague. Envuelve una franela caliente alrededor de mi cuello y pecho. Estoy cubierta con edredones pesados y se me ordena sudar, lo que hago, lo antes posible.
Más tarde vomito y mi madre dice: - ¿Por qué vomitaste en la cama? ¿No tienes sentido suficiente para mantener la cabeza fuera de la cama? Ahora, mira lo que has hecho. ¿Crees que tengo que estar lavando tus vómitos?

El vómito resbala de la almohada a la sábana, verde-gris, con manchas de color naranja. Se mueve como el interior de un huevo sin cocinar. Tercamente aferrado a su propia masa, negándose a romper y ser eliminado. ¿Cómo, me pregunto, puede ser tan limpio y desagradable al mismo tiempo?
Vicks
Vick´s Salve
La voz de mi madre se vuelve monótona. No me está hablando a mí. Está hablando con el vómito, pero lo está llamando con mi nombre: Claudia. Lo seca lo mejor que puede y pone una toalla áspera en el gran lugar húmedo. Me acuesto de nuevo. Los trapos han caído de la rendija de la ventana y el aire es frío. No me atrevo a llamarla y no quiero dejar mi calor. La ira de mi madre me humilla, sus palabras rozan mis mejillas y estoy llorando. Sé que no está enojada conmigo, sino con mi enfermedad. Creo que desprecia mi debilidad por dejar que la enfermedad "tome control." Circunstancialmente, no me voy a enfermar, me rehusaré. Pero por ahora estoy llorando. Sé que estoy haciendo más mocos, pero no puedo parar.
 Mi hermana viene. Sus ojos están llenos de tristeza. Ella me canta: "Cuando las profundas púrpuras caen sobre las paredes del jardín con sueño, alguien piensa en mí...." Me quedo dormida, pensando en ciruelas, paredes, y "alguien."
Pero, ¿era realmente así? ¿Tan doloroso como lo recuerdo? Sólo ligeramente. O mejor dicho, era un dolor productivo y fructífero. Amor, espeso y oscuro como el jarabe Alaga, se metía en esa ventana rota. Podía olerlo, saborearlo. Dulce, húmedo, con un borde de gaultería en su base,  en todas partes de la casa. Se metió, junto con la lengua, con los cristales de las ventanas escarchadas. Se recubre el pecho, junto con el ungüento, y cuando la franela se deshizo en mi sueño, las curvas, claras y nítidas de aire esbozaron su presencia en la garganta. Y en la noche, cuando mi tos estaba seca y dura, los pies acolchados en la habitación, las manos acomodaron la franela y la colcha, y reposaron un momento en mi frente. Así que cuando pienso en otoño, pienso en alguien con manos que no quiere que me muera… (Los Ojos más Azules, Toni Morrison, traducción y adaptación propia.)
alaga syrup
Alaga Syrup, 1960

Vocabulary
Vics VapoRub: es una crema mentolada indicada para usar en el pecho y garganta para la tos o dolores menores. También ha sido usada para la irritación producida por la picadura de los mosquitos. Originalmente el Vicvaporú fue producido en Greensboro, North Carolina. Fue vendido a Procter en 1985. Lunsford Richardson desarrolló la formula en 1894.
Jarabe Alaga: este jarabe de caña fue creado en 1906 por Louis Broughton Whitfield y su esposa Willie Vandivier.

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Resources
Chloe Wofford Talks about Toni Morrison, interesting interview (to read) where the American author comments on women, sex, writers, and Novel Prize.
From Book to Stage, Lydia Diamond on Adapting The Bluest Eye. This author explains her feelings after reading Toni Morrison´s book, the theater and her own baby.

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