En El Príncipe Feliz la estatua se conmueve con la infelicidad de la gente de su ciudad (algo que los políticos de aquí no hacen). Le pide ayuda a la golondrina para que lleve su diamante a la costurera para que pueda comprarle a su hijo enfermo las naranjas que pide.
Más abajo aclaramos sobre el palacio de Sans-Souci
y en vocabulario swallow
… ahora que estoy muerto, me han puesto tan alto que
puedo ver toda la fealdad y toda la miseria de mi ciudad, y aunque mi corazón
está hecho de plomo, no puedo sino llorar…