Isaac
Asimov habla sobre la revolución de las computadoras en la educación, de tener
acceso a una gran biblioteca virtual, de la necesidad de volver al método de
aprender con un tutor, de seguir aprendiendo aún después de la escuela, y de la
forma en que aprendemos: más rápido o más lento. Todo esto cuando no se
conocía, al menos nosotros, demasiado de computadoras e Internet, en 1988.
“Si desde una temprana edad cualquier cosa que pueda parecer tonta
para otro, se pregunta y puede hacerse desde casa, y a tu propia velocidad, en
tu dirección y a tu tiempo, entonces todos disfrutaran aprender…”