El padre Kirshner recuerda el momento cuando decide
hacerse cura, la desilusión de su gente, de los que lo conocieron. Había sido
parte de un grupo de soldados en la guerra mundial. Ahora había construido con
sus propias manos una misión. Su vista no era la de antes y aún con esos
binoculares no alcanzaba a ver como antes. Ahora está en Nueva Guinea, con
calor, en medio de la jungla. De Errol Flynn: Un drama en los mares del sur.
Más abajo ponemos algunos datos de Zeiss, inventor de los
binoculares.
… sonrió nuevamente al recordar la consternación que
causara en su regimiento, ya en víspera de la guerra mundial, cuando hizo
conocer su decisión. ¡Un misionero! Serias dudas surgieron en cuanto a su
estado mental…