Cuando se quiere leer más, y se consulta a los especialistas, se da uno cuenta que la lista de cuentos puede ser interminable. Que cada consultado tendrá otras opciones y que cada cual elegirá su cuento favorito o tachará el que no le guste. Es como con los postres, a unos les gusta con crema chantilly, otros querrán con frutillas y no faltará el que demande menta. En gustos no hay nada escrito.
Buscando algunos
autores y cuentos para seguir leyendo y disfrutando del tiempo, bastante
bueno en Salta, encontré algunas
opciones más.
He tratado de buscar autores clásicos y que pueden ser leídos gratis, y en Internet. Estamos en Argentina, señores, que aunque tiene muy pocos pobres, según lo que decía nuestra ex presidenta Cristina Fernández, seguimos sin poder comprarnos libros.