El regalo de los magos

Della se desespera pues no tiene dinero para comprar un buen regalo para su esposo. Cuenta las pocas monedas que había podido ahorrar y decide tomar una drástica decisión. Venderá su hermoso cabello. El regalo de los magos, de O. Henry, es uno de los cuentos clásicos de la literatura inglesa.

… en las próximas dos horas sus pies volaron. Ella saqueó las tiendas en busca del regalo para Jim.
Finalmente lo encontró. Había sido hecho para Jim y para nadie más. No había nada como ese regalo en todas las otras tiendas y ella las había revuelto a todas. Era una cadena de platino, simple en diseño, que proclamaba su valor por la sustancia y no por la ornamentación, como todas las cosas buenas deberían ser. También era merecedora de El Reloj. Tan pronto como la vio supo que era de Jim. Era como él. Tranquila y valiosa. La descripción se aplicaba a ambos. Veintiún dólares le cobraron y regresó a casa con los 87 centavos. Con esa cadena en su reloj Jim estaría apropiadamente ansioso sobre la hora en la compañía de cualquiera. Majestuoso como era el reloj, Jim lo miraba a escondidas debido a la vieja correa de cuero que usaba en vez de una cadena.

Cuando Della llegó a casa su alegría dio lugar a la prudencia y la razón. Sacó sus tijeras y encendió el gas empezando a trabajar para reparar los daños de la generosidad añadida al amor.
Curling Irons
Después de cuarenta minutos su cabeza estaba cubierta con pequeños rulos que la hacían parecer hermosa como un pequeño escolar. Se miró en el espejo cuidadosa y críticamente.
- Si Jim no me mata – se dijo a sí misma – antes de verme por segunda vez, dirá que me parezco a una vedette de Coney Island. Pero ¿qué podía hacer, qué podía hacer con un dólar y ochenta y siete centavos?
A las 7 el café estaba listo y la sartén estaba caliente en la parte de atrás de la cocina lista para cocinar las costeletas.
Jim nunca se atrasaba. Della dobló la cadena en su mano y se sentó en la esquina de la mesa cerca de la puerta por donde él siempre entraba. Luego escucho sus pasos en la escalera y se puso blanca por un momento. Tenía la costumbre de decir pequeñas oraciones silenciosas por las cosas más simples de todos los días y ahora murmuró:
- Por favor Dios, hacé que piense que todavía soy linda… (Traducción propia de El regalo de los magos, de O. Henry)

Vocabulario
Curling irons/curling tongs: Tijeras para hacer rulos.
Sobre el libro
La historia El regalo de los magos fue inicialmente publicada en The New York Sunday World bajo el título "Gifts of the Magi" en 1905. Fue publicada en forma de libro en “The Four Million” en 1906.
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Acabo de terminar la adaptación de The Gift of the Magi, del autor O. Henry, a un ingles más fácil, con sinónimos o explicaciones, para un público de habla española. Si te interesa aprender ingles con cuentos clásicos en ingles mandá tu mail para que te mande mi archivo en Word.