Una carta para un hindú



Una carta para un hindú fue una carta escrita por León Tolstoi a Tarak Nath Das en 1908. La carta fue escrita en respuesta a dos cartas enviadas por Das, buscando apoyo del famoso autor ruso, para la independencia de la India de Gran Bretaña. La carta fue publicada en el periódico hindú Free Hindustan. Esto provocó que el joven Mohamed Gandhi le escribiera a Tolstoi buscando su consejo.

… He recibido su carta y dos números de su periódico, los cuales me interesan mucho. La opresión de una mayoría por una minoría, y la desmoralización que inevitablemente resulta de ella, es un fenómeno que siempre me ha ocupado y lo ha hecho muy especialmente en este último tiempo. Trataré de explicarle lo que pienso acerca de ese tema en general, y en particular sobre la causa de la cual han surgido y continúan surgiendo los males espantosos que escribió en su carta y en el periódico hindú que me ha enviado.
La razón del asombroso hecho de que la mayoría de los obreros se sometan a un puñado de ociosos que controlan su trabajo y sus propias vidas es siempre y en todas partes igual, tanto si los opresores como los oprimidos son de una raza o si, como en la India y en otros lugares, los opresores son de una nación diferente.
Este fenómeno parece particularmente extraño en la India, porque allí más de doscientos millones de personas, dotadas tanto física como mentalmente, se encuentran en poder de un pequeño grupo de personas que les son ajenas en el pensamiento, e inconmensurablemente inferiores en la moral religiosa.

De su carta y los artículos de Free Hindustan, así como de los escritos muy interesantes del hindú Swami Vivekananda y otros, parece que, como es el caso en nuestro tiempo con los males de todas las naciones, la razón está en la falta de una enseñanza religiosa razonable que, al explicar el sentido de la vida, suministraría una ley suprema para guiar la conducta y reemplazaría los preceptos más que dudosos de la pseudo-religión y la pseudociencia con las conclusiones inmorales deducidas de ellos y comúnmente denominadas "civilización".
Su carta, así como los artículos en Free Hindustan y la literatura política india en general, muestra que la mayoría de los líderes de opinión pública entre su gente ya no atribuyen ningún significado a las enseñanzas religiosas que eran y son profesadas por los pueblos de la India. No reconocen ninguna posibilidad de liberar al pueblo de la opresión que soportan, sino adoptando los arreglos sociales irreligiosos y profundamente inmorales bajo los cuales viven hoy los ingleses y otras naciones pseudo-cristianas. Y sin embargo, la causa principal, si no la única, de la esclavización de los pueblos indígenas por parte de los ingleses radica en esta ausencia de una conciencia religiosa y de la guía para la conducta que debe fluir de ella, una falta común en nuestros días a todas las naciones del este y el oeste, de Japón a Inglaterra y a América.
… Para hacer mis pensamientos claros debo volver en el tiempo. No sabemos, no puedo, y me atrevo a decir que no necesito, saber cómo vivieron los hombres hace millones de años o incluso hace diez mil años, pero sí sabemos positivamente que, desde que tenemos conocimiento de la humanidad, siempre han vivido en grupos especiales de familias, tribus y naciones en las que la mayoría, con la convicción de que debía ser así, sometida y voluntariamente inclinada a la regla de una o más personas, es decir, a una minoría muy pequeña. A pesar de toda clase de circunstancias y personalidades, estas relaciones se manifestaron entre los diversos pueblos de cuyo origen tenemos algún conocimiento. Y cuanto más atrás vayamos, tanto más necesario era este arreglo, tanto para los gobernantes como para los gobernados, para que la gente pudiera vivir pacíficamente junta.
Así que estaba en todas partes. Pero aunque esta forma externa de vida existiera durante siglos y siga existiendo, muy temprano, miles de años antes de nuestra época, en medio de esta vida basada en la coerción, un mismo pensamiento surgió constantemente entre diferentes naciones, a saber, que en cada individuo un elemento espiritual se manifiesta que da vida a todo lo que existe, y que este elemento espiritual se esfuerza por unirse con todo de una naturaleza semejante a sí mismo, y alcanza este objetivo a través del amor. Este pensamiento apareció en las más diversas formas en diferentes momentos y lugares, con completitud y claridad diferentes. Encontró expresión en el brahmanismo, el judaísmo, el mazdeísmo (las enseñanzas de Zoroastro), en el budismo, el taoísmo, el confucionismo y en los escritos de los sabios griegos y romanos, así como en el cristianismo y el mahometismo. El mero hecho de que este pensamiento haya surgido entre diferentes naciones y en momentos diferentes indica que es inherente a la naturaleza humana y contiene la verdad. Pero esta verdad se dio a conocer a las personas que consideraban que una comunidad sólo podía mantenerse unida si algunos de ellos contenían a otros, por lo que parecía irreconciliable con el orden existente de la sociedad. Además, al principio sólo se expresó de forma fragmentaria y tan oscura que, aunque la gente admitiera su verdad teórica, no podrían aceptarla como guía para su conducta. También entonces, la difusión de la verdad en una sociedad basada en la coerción siempre se veía obstaculizada de la misma manera, es decir, los que estaban en el poder, sintiendo que el reconocimiento de esta verdad socavaría su posición, pervertían conscientemente, a veces inconscientemente, las explicaciones y adiciones ajenas a ella, y también se oponían a ella por la violencia abierta. Así, la verdad,  que la vida debe estar dirigida por el elemento espiritual que es su base, que se manifiesta como amor y que es tan natural para el hombre, esta verdad, para forzar un camino a la conciencia del hombre, tuvo que luchar no solamente contra la oscuridad con que se expresaba y las distorsiones intencionales e involuntarias que la rodeaban, sino también contra la violencia deliberada que, mediante persecuciones y castigos, procuraba obligar a los hombres a aceptar las leyes religiosas autorizadas por los gobernantes y en conflicto con la verdad… (A Letter to a Hindu, by Leo Tolstoy. Traducción propia.)
 
Gandhi, 1910
Gandhi, 1910
Para saber
Swami Vivekananda Bengali: (1863 – 1902), fue un monje hindú, discípulo del místico Ramakrishna. Fue una figura central en la introducción de las filosofías indias de Vedanta y Yoga al mundo occidental y se le acredita el traer el hinduismo como una religión mayor durante el siglo 10. Contribuyó al concepto de nacionalismo en la India colonial.
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